Spanish poem
A San Francisco de Asís
by Torquato Tasso (1544–1595)
¡Oh tú a quien Cristo con su propia mano en el cuerpo imprimió las hondas huellas de las llagas sangrientas cuanto bellas que recibió en el leño soberano!
Pues, ya, a tu pío Salvador cercano resplandecer las miras cual estrellas, no dejes que la voz de mis querellas a sus oídos se levante en vano.
Sus golpes para mí son tan violentos como suaves para ti las llagas; estas eran de amor, esos son de ira;
mas tú me los endulzas; tú me inspiras tanto tu puro ardor que con él hagas que en Dios hallé felices mis tormentos.