Spanish poem
Crepúsculo
by Alfonsina Storni (1892–1938)
El mar inmóvil, desprendido de sus mandíbulas, exhala un alma nueva.
No tiene fondo, buques hundidos, almas, abrazadas a sus algas.
Recién nacido, la cara de Dios, pálida, lo mira.
Buques no lo escribieron. Hombres no lo descifraron. Peces no lo pudrieron.
Baja a buscarlo el sol, precipitándose en llamas entre bosques violáceos, y al tocarle la frente abre puertas de oro que calan —túneles— espacios desconocidos.
Escalinatas lentas descienden al agua y llegan, desvanecidas, a mis pies.
Por ellas ascenderé un día hasta internarme más allá del horizonte.
Paredes de agua me harán cortejo en la tarde resplandeciente.