Spanish poem
Llama
by Alfonsina Storni (1892–1938)
Sobre la cruz del tiempo clavada estoy. Mi queja abre la pulpa del corazón divino y su estremecimiento aterciopela el musgo de la tierra.
Un ámbar agridulce destilado de las flores cerúleas cae a mojar mis labios sedientos.
Ríos de sangre bajan de mis manos a salpicar el rostro de los hombres.
El rumor lejano del mundo, ráfaga cálida, evapora el sudor de mi frente.
Mis ojos, faros de angustia, trazan señales misteriosas en los mares desiertos.
Y eterna, la llama de mi corazón sube en espirales a iluminar el horizonte.