Spanish poem
Mi fatalidad
by Alfonsina Storni (1892–1938)
No pretendo engañarme... Bien que me lo sé yo. Era mi predilecto y por eso se murió.
No sé si habré nacido contagiada de mal. Van tres veces que planto y se me muere un rosal!
Así murió en mis manos todo lo preferido Y se fué de mi lado sin merecer olvido.
Cada vez que un capullo se cierra en mi jardín Suelo mover los labios atacada de esplín.
Para decirme: ¡Vamos! ¡Bien lo sabía yo!... Era mi predilecto y por eso se murió.