Spanish poem
Luna en el Rancho
Vagar, soñando versos, en silentes caminos, con la dorada lluvia del sol sobre tu frente; y en un tronco sentados, mirarme largamente en las dormidas aguas de tus ojos hialinos...
“Y qué linda”, dijeran al verte, campesinos de esos que con sus vacas van buscando una fuente, y yo: “Sus ojos miran, miran más dulcemente que dos estrellas blancas en cielos vespertinos”.
Y tú te sonreirías sin vanidad ninguna; después en nuestro rancho se entraría la luna y ladraría al vernos, el perro blanco y fiel...
Como el café maduro fuera tu boca, mía, y en el rancho con luna, mi boca bebería en la flor de tus labios, un “te quiero” de miel.