Spanish poem
Un rancho y un lucero
Un dia, ¡primero Dios! Has de quererme un poquito yo levantaré el ranchito en que vivamos los dos.
¿Qué más pedir? Con tu amor, mi rancho, un árbol, un perro, y enfrente el cielo y el cerro y el cafetalito en flor.
Y entre aroma de saúcos, un zezontle que cantara y una poza que copiara parajitos y bejucos.
Lo que los pobres queremos, lo que los pobres amamos, eso que tanto adoramos porque es lo que no tenemos...
Con sólo eso, vida mía; con sólo eso: con mi verso, con tu beso, lo demás nos sobraría...
Porque no hay nada mejor que un monte, un rancho, un lucero, cuando se tiene un "Te quiero" y huele a sendas en flor...