Versos Spanish Alphonse de Lamartine El Occidente

Spanish poem

El Occidente

by (1790–1869)

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Calmó el piélago undoso, como el hervor desmaya De agua que el fuego enciende, si el fuego se enfrïó; El onda, aun humeante, desanegó la playa, Y á dormir en su lecho la mar se recogió.

Y de una nube en otra rodando el astro augusto, Suspenso y ya sin rayos mostróse, y lento fué Sumergiendo en las ondas el sanguinoso busto, Como barco incendiado que zozobrar se ve.

Y la mitad del cielo palideció, y la brisa Sobre la Tela inmóvil cesó de resonar; Avanzóse la noche, y en su sombra indecisa Todo se fué perdiendo en cielo y tierra al par.

Y así como Natura, palideció mi alma; Todo eco de la tierra calló dentro de mí, Y yo, en silencio, á solas, en religiosa calma Oraba, y daba gracias, canté, lloré, gemí.

Y abierta vi en ocaso tronera llameante, Y en áureas oleadas glorioso resplandor, Y vi nubes de púrpura cual pabellón flotante Que inextinguible hoguera cubriese en derredor.

Y vientos, nubes, ondas, cuanto ííatura cría, Hacia el arco de fuego moverse vi en tropel, Cual si todos los seres, morir sintiendo el día, Corriesen, temerosos de perecer con él.

Vi hacia allá el polvo seco volar; sobre la onda Flotando en albos copos la espuma contemplé; Y, allá también tendiendo mi triste, errante y honda Mirada, vertí lágrimas, no sé decir porqué.

Y despareció todo. Mi espíritu vacío Quedó, sintiendo entorno desierta inmensidad, Y un pensamiento entonces se alzó aislado y sombrío, Cual pirámide en medio de vasta soledad.

Luz, ¿adónde caminas? ¿Dó van nubes y vientos, El polvo de la tierra, la espuma de la mar? Vagas miradas mías, internos sentimientos, ¿Adónde vamos todos, decidme, á descansar?

¡A ti, Sér de los seres, de quien sombra es apenas El sol, y soplo breve cuanto se mueve aquí! ¡Flujo y reflujo eterno de oleadas siempre llenas, Todo, de ti saliendo, torna á abismarse en ti!