Spanish poem
Recorriendo las campiñas de Baden
Volar parece nuestro leve coche, y huir veloces al opuesto lado montes, árboles, quintas; y el plateado luminar de la noche presuroso nos sigue por el cielo: ¡oh! ¡qué placer! mi descubierta frente azota el aura fresca blandamente en su contrario vuelo. ¿Dónde vamos? no sé, mas imagino que a una encantada celestial morada a donde nos espera cortés hada va a dar nuestro camino. En vuestra tan querida compañía, con vuestra dulce plática sabrosa, y en noche recorriendo tan hermosa, clara rival del día, esta amena región, Edén segundo, quisiera que este viaje eterno fuera, y nos llevara tan veloz carrera al término del mundo.