Spanish poem
Viajando por la costa
Áridos cerros que ni el musgo viste, cumbres que parecéis a la mirada altas olas de mar petrificada, ¡cuánto me halaga vuestro aspecto triste!
¡Cuánto descansa el ánimo angustiado en contemplaros, al fulgor sombrío de un cielo oscuro, nebuloso y frío, conforme, cual vosotros, a mi estado!
Que en el mar y en la tierra y en el cielo a un afligido corazón le agrada encontrar donde quiera retratada la fiel imagen de su propio duelo.