Spanish poem
Un ramo de Resedá
by Amelia Denis de Icaza (1836–1911)
DEDICADO A MI QUERIDA AMIGA CONCHITA PEÑALBA DE ARGÜELLO
Concha es tu nombre, Concha nacarada que guardas en tu centro como don, una perla riquísima y preciada que puso Dios en ti, tu corazón.
Existe en el idioma de las flores un lenguaje tan dulce y seductor, que los ángeles mismos lo estudiaron para cantar sus himnos al Señor.
Ellas encierran cuanto el mundo tiene de sublime y grandioso en su extensión, y en sus pétalos guardan un perfume que aspira con delicia el corazón.
Y cuentan que en la noche silenciosa las vírgenes del coro celestial aéreas y vaporosas las visitan y se van en la aurora matinal.
Cuentan que Eva en el jardín divino entre las flores se solía dormir y que el perfume de sus frescos labios triste y llorosa les dejó al partir.
Y me cuentan que Adán viéndola triste una flor delicada se robó que al mirarla proscrita y olvidada el hurtado presente le entregó.
Ella, en recuerdo de su amor soñado esa flor en su seno colocó, arrancó una semilla del regalo y en tierra americana la sembró.
Seca la flor en el ardiente seno un aroma divino conservó ella lo unió de su ventura al ramo y su existencia con la flor juntó.
Yo te mando una copia de ese ramo en tus manos Conchita bien está Adán se la robó del paraíso y le puso por nombre "Resedá".