Spanish poem
Dejad que pasen
by Amelia Denis de Icaza (1836–1911)
El poeta lucha, sin luchar, ¿qué haría? sin lucha y resistencia, no hay victoria ni el corazón de bardo sangraría para teñir los lauros de su gloria.
Paso a la juventud, dejad que vuele alzando alegre sus primeros trinos si le quitáis las alas, cómo puede sin esa fuerza abandonar el nido?
Dejadle sus ideales, sus ensueños larga es la lucha, ruda la batalla tiene la inspiración muchos bohemios que serán las lumbreras de la mañana.
No olvidéis a Rubén el poeta niño que al preludiar sus infantiles cantos de zarzas le sembraron el camino que atravesó con sus primeros pasos.
Dejad la juventud, sus gallas flores necesitan la sabia de la planta, no le quitéis sus bellas ilusiones dejadla con su fe con su esperanza.
No lancéis vuestro dardo envenenado. sobre la juventud que ama y espera dejad que goce en el festín humano mientras la sombra de los años llega.
Yo me aparto dejándoles la senda por saludarlos al pasar me inclino y aquí en mi corazón tiene la ofrenda de aliento, de entusiasmo y de cariño.
No penséis en la crítica del sabio si hay luz y claridad en vuestra mente yo también he tenido mi calvario y el que puede luchar todo lo vence.
Heroica juventud, alzad la frente el genio es luz, irradiación divina el que lleve esta luz será el más fuerte para luchar en la sangrienta lidia.
No abandonéis cobardes el palenque la gloria ofrece al vencedor el premio dichosos los que llevan en la frente la corona simbólica del genio.