Spanish poem
Sandez
by Antonio Plaza (1830–1882)
En un rincón oscuro del infierno el amigo Luzbel está en cuclillas, la siniestra descansa sobre un cuerno y en la diestra se apoyan sus mejillas. Muy grave debe ser lo que sin bilis medita hoy la majestad candente; pero... ¡Silencio!... ¡Dio con el busilis! que rápido se para, y en la frente dándose una palmada con arrojo, grita fuera de sí: «¡ya caigo!... ¡cierto! Es tuerto aquel a quien le falta un ojo; porque teniendo dos, ninguno es tuerto».