Spanish poem
Confidencia
by Federico Balart (1831–1905)
A Leopoldo Alas
Oye lo que, en ronco estruendo que hizo la playa temblar, ayer me dijo la mar, ya bramando, ya gimiendo:- «No temas, alma sombría; que, puestas en parangón, hermanas gemelas son tu suerte y la suerte mía. Rivales en arrogancia como en inquietud rivales, dechados somos iguales de soberbia y de inconstancia. Ya verde, ya azul, mi velo mudable y tornasolado no es tan verde como el prado ni tan azul como el cielo; Porque a mi altiva fiereza no dio la fortuna impía ni la terrena alegría ni la celeste pureza. Mi líquido turbulento, que los peñascos disloca, no es duro como la roca ni impalpable como el viento; mas, si en batirlos se empeña sus fuerzas menospreciando, terror infunde luchando con el viento y con la peña. Cuando olvido mis furores, en mi cristalino espejo los claros cielos reflejo, y me tiño en sus colores; pero, si espeso capuz de negras nubes levanto, yo misma fabrico el manto que me priva de la luz, Aunque el ansia me da guerra de competir con el cielo, también me aqueja el anhelo de parecerme a la tierra; y, abultados por la bruma con apariencias extrañas, finjo valles y montañas y ventisqueros de espuma. Si gigantescas se empinan mis olas, que inmensas crecen, conforme avanzan parecen cordilleras que caminan: de tal modo, que, al mirar mi faz y la de la tierra, con quien siempre vivo en guerra, no sabe el hombre afirmar si son montes, cuando hinchadas limitan los horizontes, mis olas, o si sus montes son olas petrificadas. Cuando altiva me alboroto y airada con ella riño, por todas partes la ciño y en todas partes la azoto; pero mi cólera enfrena la misma que la provoca, con un pedazo de roca, con un puñado de arena; y, aunque mi peso la abruma, se burla de mis furores, porque todos mis rencores se resuelven en espuma. Versátil, voluble, inquieta, todo me altera y me irrita: el cielo me solicita, la tierra vil me sujeta; y esclava, va de mi amor, ya de mi cólera vana, para ser el alma humana sólo me falta el dolor.»