Spanish poem
Después de la borrasca
by Federico Balart (1831–1905)
A mi amigo don Juan García Aldeguer
Pasaron las tormentas y los ciclones que de mi vida fueron reciente norma; pero el cielo, manchado de nubarrones, de la última borrasca guarda la forma. Aunque mansas las brisas mi playa orean y el mar de mi conciencia duerme sereno, aún a veces mis versos relampaguean, y aún su acento recuerda la voz del trueno. Tal vez su mole abrupta lejano monte de peñascos revueltos muestra erizada, y en el límite extremo del horizonte una erupción semeja paralizada. Y no es absurdo símil en que se place turbada o caprichosa la fantasía: aquella masa yerta que inmóvil yace, antes de ser granito fue lava un día; ¡lava, lava candente que a borbotones en cúmulos inmensos se amontonaba!- ¡No es mucho que la forma de sus peñones a la vista recuerde que fueron lava!