Versos Spanish Clemente Althaus Lamento de David

Spanish poem

Lamento de David

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¡Oh montes de Gelboe, nunca caiga sobre vosotros celestial rocío, mas vuestros campos un eterno estío esterilice con sediento ardor! que en ellos ¡ay dolor! el rey guerrero al par cayo del último soldado, como si no le hubiera consagrado el óleo del Señor. ¡Cuántas hijas y esposas de Filiste huérfanas y en viudez dejo su espada, que nunca se envainó sino empapada en sangre de los hijos de Belial! ¿Cuándo exterminador tan formidable tendrá la gente de Jehová maldita? ¿Y a tener volverá el Israelita otro caudillo tal? Y tú, mi amigo fiel, tierno hermano, que en la mañana de tu vida mueres, más dulce que el amor de las mujeres érame tu amistad, oh Jonatás; yo, cual ama una madre a su hijo único que alivia, amante, su viudez llorosa, o ama un esposo a su novel esposa, así te amé, ¡y aun más! Eras amable en la paterna corte cual noble virgen que agradar desea; mas fuiste como tigre en la pelea, y te daba la Muerte su furor: jamás partió tu flecha silvadora del arco resonante, que certera en pecho hostil a terminar no fuera el vuelo matador. ¡Saúl y Jonatás! ¡como lëones fuertes, raudos cual águilas! -Tan triste muerte callad a la crüel Filiste y a las plazas de Geth y de Ascalon: Por que las hijas y consortes fieras de la culpada gente incircuncisa no cambien luego en orgullosa risa su llanto y aflicción. ¡Saúl y Jonatás! en esta vida los enlazaba tan estrecho nudo, de mutuo amor, que ni la Muerte pudo unión partir tan amorosa y fiel: tus vestes rasga, con ayuno y llanto tan acerba desgracia solemniza, y cubra tu cabeza vil ceniza, ¡Oh mísero Israel!

(1857)