Spanish poem
Mi lira
by Manuel del Palacio (1831–1906)
En cada corazón hay una lira, cuya voz nos aflige o nos encanta: cuando la pulsa el entusiasmo, canta; cuando la hiere la maldad, suspira.
Ruge al contacto de la vil mentira; el choque de la duda la quebranta, y al soplo del amor y la fe santa himnos entona con que el mundo admira
Yo la mía probé, y estoy contento: ¡Bendito tú, Señor, que me la diste templada en la bondad y el sentimiento,
y las cuerdas en ella no pusiste del necio orgullo, del afán violento, del odio ruin y de la envidia triste!