Spanish poem
Al borde de la tumba
by Manuel del Palacio (1831–1906)
Pequé, Señor, mas no porque he pecado, de vuestra alta clemencia me despido; que cuanto más hubiere delinquido, os tengo a perdonar más empeñado.
Si verme pecador os ha indignado, cederéis al mirarme arrepentido; la misma culpa con que os he ofendido os tiene a la indulgencia preparado
Cuando vuelve al redil de sus amores una oveja perdida y recobrada, en júbilo se inundan los pastores;
yo soy, Señor, oveja descarriada; mirad, Pastor divino, mis dolores, y recobradme al fin de la jornada.