Spanish poem
Bebamos
by Manuel del Palacio (1831–1906)
No lo quiero saber, no me lo cuentes; pasó lo que pasó y estoy sereno; me importa poco que en tu blanco seno aniden ruiseñores o serpientes.
Deja a su antojo murmurar las gentes a cuya lengua nadie puso freno, ¿me calumnia? mejor; ¿me envidian? bueno, siempre el mar se burló de los torrentes.
¿Quién del vino que liba entusiasmado la pureza y el mérito contrasta? Tu vino era exquisito; lo he probado
Y aunque es, dicen, la vid de mala casta, las horas que el amor nos ha durado ¿no hemos sido felices? Pues ya basta