Spanish poem
A la primavera después de la muerte de Philis
by José Cadalso (1741–1782)
No basta que en su cueva se encadene el uno y otro proceloso viento ni que Neptuno mande a su elemento con el tridente azul que se serene
ni que Amaltea el fértil campo llene de fruta y flor, ni que con nuevo aliento al eco den las aves dulce acento ni que el arroyo desatado suene
En vano anuncias, verde primavera tu vuelta, de los hombres deseada, triunfante del invierno triste y frío.
Muerta Filis, el orbe nada espera sino niebla espantosa, noche helada, sombras y sustos como el pecho mío.