Spanish poem
Napoleón
by Antonio Ros de Olano (1808–1886)
Silencio impuso, y le escuchó la Europa; habló, y su voz fue estruendo de cañones; marchó, y de sus infantes y bridones cubrió la tierra innumerable tropa.
Lánzase, nuevo Atila, que galopa sobre cetros y ruinas de naciones, y es su lecho, en mitad de su legiones, la púrpura imperial con que se arropa.
Su madre fue la expiación: su cuna la mecieron humanas tempestades: la gloria amó; casó con la fortuna:
No tuvo origen ni dejó heredero Vino al mundo a marcarle dos edades ¡Su nombre pertenece al orbe entero!