Spanish poem
VIII
Hastiado de vivir a veces salgo de mi abotargamiento sensitivo, donde se encuentra el corazón cautivo, y en la Quimera, como un Dios cabalgo
Y llego a los países de la nada, abro los ojos en la turbia esencia, y veo, en realidad de mi conciencia sin instintos, la génesis negada
Pero al retorno, acá, donde la Vida corre como encantada de su norma, en las leyes de bronce que la rigen,
descubro, a mi pesar, esa querida obsesión subjetiva de la forma y el dolor milenario del Origen