Spanish poem
Tú no sabrás jamás
¡Tú no sabrás jamás! dice a mi grito la esfinge silenciosa de granito que clava en la oquedad de lo infinito sus ojos claros, de mirar prescito:
¡Tú no sabrás jamás! Y en el maldito vacilar de mi fe va el exquisito voluptuoso temblor que es un delito de leso amor, porque con él suscito
ese miedo cerval que engendra el grito que a los ojos tranquilos de granito piden el cruel secreto de infinito,
pesar que causa mi dolor prescito ¡Tú no sabrás jamás! dice a mi grito la esfinge impenetrable de granito!