Spanish poem
Soneto
Llorando el niño amor con gran ternura en busca de su madre iba quejoso, cuando de Celia, viendo el rostro hermoso, que copiaba de Venus la hermosura
Madre, madre, vocea, y se apresura, con los brazos abiertos, cariñoso, de lograr los de Celia deseoso; que es ciego amor, y ciega la ventura.
Volvió el rostro a las voces de Cupido Celia, y mirando al niño Dios alado; no soy madre, le dijo muy severa.
Sonrojose el rapaz y aun más corrido que de su engaño, de lo desdeñado, fue a buscar a su madre verdadera.