Spanish poem
De Cristo resucitando a Lázaro
La enfermedad del justo y sus dolores a la gloria de Dios abren camino; que no para en la muerte su destino, odiosa cual de tristes pecadores
Sueño es de paz y de abundancia y flores por quien espera el cuerpo no mezquino, aquel eterno abrazo, fiel, divino, de la alma con purísimos amores.
Lázaro así, ya en el sepulcro puesto, con lágrimas de Marta y de María a Cristo movió en lloro, ¡humana suerte!
Turbó al valiente espíritu el funesto horror; mas dando un grito al que dormía, sacólo a luz del seno de la muerte