Spanish poem
Soneto
Tras del arado y vacas a porfía, la mano en el estaba refirmada araba Filis una madrugada orilla el Ebro al despuntar del día
El viento los cabellos esparcía de la cerviz de aljofar rodeada tan blanca y es tan rubia y colorada que el sol en su presencia no lucía
Sus ovejas a caso repastaba Vandalio, y al pasar vio la doncella, y tanto de su vista se enamora
que dijo en voz que el monte resonaba: nunca vide aldeana tanto bella, ni bella jamás vi tan labradora.