Spanish poem
Soneto
Los ojos bellos, la amorosa frente, los brazos, manos, pies, el claro viso, que me han hecho de mí mismo diviso, y en todo singular de la otra gente;
los crespados cabellos de oro ardiente, el cuerdo resonar del dulce riso, que en tierra hacer solía un paraíso, ya es un poco de polvo que no siente.
Y yo, en dolor y desdeñado, vivo a oscuras, sin la lumbre que amé tanto como sin remos barco en mar esquivo
Fenezca aquí mi enamorado canto, seca es la vena del ingenio vivo y la cítara mía vuelta en llanto.