Spanish poem
Beso divino
Fue al pie de unas palmera Las turbas silenciosas, que no sienten fatigas, olvidadas del pan, escuchan de los labios de Jesús altas cosas y ante el hondo misterio pensativas están.
Unos niños levantan sus caritas de rosas; de los ojos divinos les atrae el imán; acercasen quisieran, mas las manos rugosas de los viejos apóstoles se oponen a su afán
Y Jesús dijo entonces: «¡Dejadles!, son los dueños del cielo de mi Padre todos estos pequeños, dejadles que a Mí vengan, e imitad su candor
si queréis formar parte de mi reino bendito!» En seguida inclinose hasta el más pequeñito y lo besó lo mismo que se besa una flor.