Spanish poem
Retablo
Ya José, terminada del día la faena, en el umbral enjuga de su frente el sudor; y la Virgen María, para la parca cena, las escudillas lava con sus manos de flor.
De la Luna que nace, la claridad serena envuelve la casita, dulce nido de amor; en el huerto inmediato hay olor de azucena y aleteos de tórtolas y agua que hace rumor
Y adentro -¿cayó acaso de la altura un lucero?- como una palomita que se acoge al alero para esperar del día nuevo la nueva luz;
como un lirio que pliega, para soñar, su broche; encanto de los cielos, sol que alumbra la noche, en su pequeña cuna duerme el Niño Jesús...