Spanish poem
Amor mundano
Yo la juraba amor; por fiel trofeo mi vida la ofrecí con mis destinos; sus ojos grandes, cándidos, divinos, contemplaban mi loco devaneo.
Como tiemblan las almas al deseo temblaban los remansos cristalinos; el ruiseñor cantaba entre los pinos los cantos de Julieta y de Romeo
Recordando un amor que es maravilla, «Tú serás mi Isabel», grité con pena doblando en su presencia la rodilla;
y ella me dijo con su voz serena: «Ya me duele el estómago, Marsilla; convídame a cenar, que no estoy buena »