Spanish poem
A Napoleón
Genio feliz; conquistador gigante; émulo de Alejandro, sin segundo, que hundiste la cerviz del ancho mundo bajo el asombro de tu ardor pujante;
que ceñiste de imperio relumbrante la faz de Europa y de estupor profundo, el trono de San Luis y Faramundo convertiste en águila triunfante
¿Dónde está ¡cielos! tu mirar de hiena? ¿Dónde el fulgor de tu tajante espada? ¡Sólo cubre una tumba en Santa Elena
tu corona imperial despedazada ! Mira tus glorias, vanidad terrena: ¡Orgullo, polvo, desengaño, nada !