Spanish poem
Soneto persa
Contando con la ayuda de Jheováh, me interné por la estepa del Agréh, llegando, sano y salvo, a Devayeh, donde tuve el honor de ver al Shah.
Cubierto de riquísimo surah y leyendo el grandioso Shah-Nameh, hallémelo, de nuevo, en Boureydéh, punto en que lo guardaba el padischáh
¡Pero que sol! ¡Ni el hielo de Sandóh, ni los árticos musgos del Suróh refrescan las llanuras de Ghutníh!
Entre abrasada arena fui a Barkúh, y me embarqué asfixiándome en Tarkúh, maldiciendo el calor de Osmanfalíh!