Spanish poem
El juramento
by Gabriel de la Concepción Valdés
A la sombra de un árbol empinado, que está de un ancho valle a la salida, hay una fuente que a beber convida de su líquido puro y argentado
Allí fui yo, por mi deber llamado, y, haciendo altar a la tierra endurecida, ante el sagrado código de vida, extendidas mis manos, he jurado:
Ser enemigo eterno del tirano; manchar, si me es posible, mis vestidos con su execrable sangre, por mi mano;
derramarla con golpes repetidos, y morir a las manos de un verdugo, si es necesario, por romper el yugo.