Spanish poem
A Olga Aguilar
Alta, rubia, gentil, ojos de cielo, -de esos ojos que matan dulcemente-; formando la corona de su frente doradas hebras de sedoso pelo
Llegó a las urnas, levantóse el velo, y al verla tan hermosa y sonriente unánimes votaron con la gente todas las flores del canario suelo
Imagen de belleza peregrina que circunda del triunfo la aureola, es modelo de gracia femenina;
y arde en sus venas, como hirviente ola de fuego de pasión, mezcla divina de la sangre francesa y española