Spanish poem
La laguna
Ya La Laguna triste y solitaria vuelve a su natural recogimiento, a ser la típica ciudad canaria donde se reconcentra el pensamiento
Florón el más antiguo de Nivaria en un valle fecundo tiene asiento, y allí crecen el pino y la araucaria, que son las liras rústicas del viento
Sólo el gremio escolar que se declara amante del bullicio y la alegría, le presta animación con su algaraza.
O se escucha la mística armonía del órgano, al pasar por «Santa Clara» en la tarde otoñal, lluviosa y fría