Spanish poem
El granjero
Isaac, Mago en la siembra, gracias al recio puño, intuye de la geórgica progenie, línea a línea: ama a la remolacha, buena porque es sanguínea al apio vil y al torpe alcornoque gascuño
Respetan por inocuo todos, su refunfuño: el melón insinuante y la poma virgínea, el perejil humilde y la uva apolínea y el ajo, maldiciente canalla del terruño.
En el gesto ermitaño de la barba, su risa desciende como un óleo de consejo y de misa El puede, aunque reumático, sustentar una mole;
San Isidro y las hadas miman su blanco lecho Y el sudor que adereza el buen pan de la prole condecora diamantes de honradez en su pecho