Spanish poem
El jefe negro
Temerario y agudo y diestro entre los diestros, el jefe negro empuña su indómita mesnada; y en pos de bendiciones o al son de padrenuestros, desata las guerrillas y asorda la emboscada.
Comulgan en alforjas con los bandos siniestros el cáliz, y con chumbos la Custodia Sagrada Cantan misas en medio de los bosques ancestros, y del santo respondo pasa a la cuchillada
Espeluznan en su neutra virilidad de eunuco el rosario enroscado y un enorme trabuco ¡Oh, buen león! Apenas bate el hierro inhumano,
para orar por el alma del vencido se vuelve: el enemigo pronto se convierte en hermano, ¡y la mano que mata es la mano que absuelve!