Spanish poem
El mar
Te admiro, ¡oh mar!, si la movible arena besas rendida al pie de tu muralla, o si bramas furioso cuando estalla la ronca tempestad que al mundo atruena.
¡Cuán majestuosa y grande si serena! ¡Cuán terrible si agitas en batalla, pugnando por romper la eterna valla, con cólera de esclavo tu cadena!
Tienes, mar, como el cielo, tempestades; de mundos escogidos, prodigiosa suma infinita que tu mole oprime.
Y son tu abismo y vastas soledades, como imagen de Dios, la más grandiosa; como hechura de Dios, la más sublime.