Spanish poem
La redención
Cuando del pecho en la garganta helada sube de Cristo el postrimer aliento, para los orbes su feliz concento y absortos miran la fatal jornada.
Del impío Lucifer en la morada suena aquel grito en tremebundo acento y el rayo vengador penas sin cuento fija en su mente de terror postrada.
Mas luego alzando la incendiada frente de sierpes nido y de furor insano: «¿De qué os sirviera maldecida gente,
la fruta de Eva, que os brindó mi mano? Dijo y bramando, en su dolor profundo, al Dios maldice Redentor del mundo.