Spanish poem
A una señorita con motivo de haber entrado en religión
En la cándida frente el sacro velo muestras como señal de la victoria que sobre el mundo y su falaz memoria consiguió tu virtud, hija del cielo.
Así burlaste mi amoroso anhelo palma inmortal labrándote de gloria; cuando, ausente de ti, será mi historia llamarte en vano y sin cesar con duelo.
¡Espíritu feliz! de la clausura del cuerpo desatado, alegre, altivo, libre de tu prisión miras la altura;
Mientras con mi pasión el alma enclavo en este oscuro suelo, donde vivo del ya imposible amor mísero esclavo.