Spanish poem
El cigarro
by Pedro Antonio de Alarcón (1833–1891)
Lío tabaco en un papel; agarro lumbre y lo enciendo, arde ya medida que arde, muere; muere y enseguida tiro la punta, bárrenla... y al carro!
Un alma envuelve Dios en frágil barro, y la enciende en la lumbre de la vida, chupa el tiempo y resulta en la partida un cadáver. El hombre es un cigarro.
La ceniza que cae es su ventura; el humo que se eleva su esperanza; lo que arderá después su loco anhelo.
Cigarro tras cigarro el tiempo apura; colilla tras colilla al hoyo lanza, pero el aroma... ¡piérdese en el cielo!