Spanish poem
Cuatro sonetos traducidos de Vicenzo Monti – III
by Marcelino Menéndez Pelayo (1856–1912)
Después que recobrado el alma había La carne y huesos que en la muerte arroja, La gran sentencia apareció en la impía Frente, en arruga transparente y roja.
A aquella vista, como débil hoja La multitud infiel se estremecía: Cual en las plantas que el Cocito moja, Cual en el hondo lago se escondía.
Vergonzoso intentaba aquel precito Arañando su rostro con la mano Borrar la tersa marca del delito,
Más y más la aclaraba su afán vano: Que Dios entre sus sienes la había escrito; Ni sílaba de Dios borra el humano.