Spanish poem
Idilio salvaje – II
¿Por qué a mi helada soledad viniste cubierta con el último celaje de un crepúsculo gris? Mira el paisaje, árido y triste, inmensamente triste
Si vienes del dolor y en él nutriste tu corazón, bien vengas al salvaje desierto, donde apenas un miraje de lo que fue mi juventud existe
Mas si acaso no vienes de tan lejos y en tu alma aún del placer quedan los dejos, puedes tornar a tu revuelto mundo
Si no, ven a lavar tu ciprio manto en el mar amargísimo y profundo de un triste amor, o de un inmenso llanto