Spanish poem
Una estepa del Nazas
¡Ni un verdecito alcor, ni una pradera! Tan sólo miro, de mi vista enfrente, la llanura sin fin, seca y ardiente, donde jamás reinó la primavera.
Rueda el río monótono en la austera cuenca, sin un candil, ni una rompiente y al ras del horizonte, el sol poniente, cual la boca de un horno, reverbera.
Y en esta gama gris que no abrillanta ningún color; aquí, do el aire azota con ígneo soplo la reseca planta,
sólo al romper su cárcel, la bellota en el pajizo algodonal levanta de su cándido airón la blanca nota