Spanish poem
Soneto
¿Quién dice que los hombres nos parecen, desde la soledad del firmamento, átomos agitados por el viento, gusanos que se arrastran y perecen?
¡No! Sus cráneos que se alzan y estremecen son el más grande asombrador portento: ¡fraguas donde se forja el pensamiento y que más que nosotras resplandecen!
Bajo la estrecha cavidad caliza las ideas en ígnea llamarada fulguran sin cesar, y es, ante ellas,
toda la creación polvo y ceniza Los astros son materia ¡casi nada! ¡y las humanas frente son estrellas!