Spanish poem
Pi
De ti se burlan con fingido asombro los mismos que, cumpliendo su destino, de par en par te abrieron el camino entre desolación, ruina y escombro
Ya los conoces, aunque no los nombro; tus precursores son, tal fue su sino; imponles, pues, su propio desatino, y que esto acabe al fin manga por hombro.
Hora es ya, Pi; del caos de la ciencia brillan en ti los últimos destellos, y no hay sofista que contigo arguya
Ellos la culpa son, tu la sentencia déjales los principios para ellos, y aplástalos: la consecuencia es tuya