Spanish poem
Un creso
De la plebe en los últimos barrancos al aire se meció mi humilde cuna; pero tuve una idea, sólo una, la que hay en todos, la de andar en zancos
Pronto supe que aquí no somos mancos, y guiñándole el ojo a la fortuna, me encaramé en los cuernos de la luna, vendiendo negros y comprando blancos.
Búsquele a mi tesoro el abolengo la envidia suspicaz, que yo me río; conozco al hombre, y con dinero vengo
¡Dinero! A tu poder todo lo fío; y pues el mundo sabe que le tengo, bien puedo asegurar que el mundo es mío.