Spanish poem
Soneto
by Ángel de Estrada (1872–1923)
«No soy nota, soy alma; el instrumento me infunde normas de expresión soñada y en el refrán de mi impulso alada profundo suena un eternal lamento
Mi voz convierte en alegría la viento, puebla la inmensa soledad callada de espectros, y la luna, conjurada, teje el sudario de mi antigua acento
Si hoy la guitarra con mi numen suena, en arpas de Israel dice el quebranto de los desiertos, sollocé en la quena
Sobre las tumbas de las razas canto, y me proclama con amor el llanto hija inmortal del cielo y de la pena