Spanish poem
Siempre tú
La niebla del diciembre quebrantaba del sol los melancólicos fulgores cuando en mi corazón de tus amores el acento primero resonaba
El segundo diciembre se acercaba trayendo para mí nieblas mayores, que a merced de los vientos bramadores tu nave en el Atlántico bogaba
Y el tercero diciembre aparecía templado, alegre como el mayo hermoso y eras tú mi suspiro todavía
El cuarto arrebatado, tempestuoso, vino a robarme la ventura mía, ¡ay!, mas no a dar a mi pasión reposo.