Spanish poem
Los dolores de la Virgen – IV
Todo inspira doquier duelo y pavura: el sol que apenas arde, el triste acento del aire enrarecido, y el lamento de Jesús en la calle de Amargura
Rompiendo de la turba la espesura, ya sin color y casi sin aliento, cual paloma impedida por el viento corre hacia el Salvador la Virgen pura.
Anhelosa lo llama a su regazo, y, aunque a entrambos el paso se les cierra, al fin se funden en estrecho abrazo;
y el miserable pecador se aterra, sin saber que ese nudo es un abrazo que sen dan hoy los cielos con la tierra