Spanish poem
La esfinge – II
Sembrado está de huesos, que calcina sol inclemente, el árido contorno, y por el aire, ardiente como un horno, no cruza ni una humilde golondrina
Alza polvo sutil densa neblina de la cansada caravana en torno, que, rindiéndose al peso del bochorno, con soñolienta postración camina
Nada su sed inextinguible aplaca, ante se irrita más, cuanto más finge gratos oasis el febril anhelo
Y en la remota línea se destaca la gigantesca mole de la Esfinge, impenetrable y muda como el cielo